POR ConstanceZimmer

¿Y el bono navideño?

Gestión Adolfo y Alberto

Alberto y Adolfo Rodríguez Saá brindaron en esta navidad por los cientos de miles de votos que compraron a razón de regalías y planes sociales y también, ya a la hora de las copas, se rieron de los empleados públicos, que tanto esperaban el bono de navidad.

Todos saben que Alberto odia a los empleados de la administración pública. Pero también se sabe, aunque no lo confirmen oficialmente, que los números no cierran y menos después de regalar más de 80 mil planes, entre becas para jóvenes y merenderos, en toda la provincia.

No por nada, corrió a María Angélica Torronteguí de su cargo al frente de Acción Social para ubicar a quien ya comenzó a acelerar el trabajo de eliminación sistemática de becas y planes sociales. Total, ya votaron.

El Gobierno recibió en mesa de entradas de Terrazas del Portezuelo varias notas solicitando se instrumenten las medidas necesarias para garantizar un bono. Pero claro, con el versito de la negación a las políticas nacionales y hoy por hoy más kirchneristas o cristinistas que nunca, aprovecharon la movida para hacerle los desentendidos con el bono.

Vale recordar que el año pasado, el Gobernador otorgó un plus a los estatales de $7.500 y a los beneficiarios de Inclusión $3.750. Este año, Alberto Rodríguez Saá no hizo ninguna mención al respecto y su ministra de Hacienda, Natalia Zabala Chacur, evitó hablar del tema y solo se limitó a informar que se iba a definir en las horas previas a la Navidad.

Las cuentas son claras. Más de 80 mil personas perciben ayudas sociales. Algunos cobran más de 7.500 pesos y otros menos de ese valor. A esto hay que sumarle la beneficencia de Alberto para con su hermano Adolfo y su cuñada Gisela Vertalitis, a quienes otorgó un subsidio de 80 millones de pesos.