POR DiegoMasci

La provincia "ahorró" $632M al no pagar el bono de fin de año

Fin de fiesta

Los estatales sanluiseños no tuvieron la suerte de otras veces, ni la alegría de sus colegas de otras provincias.

Cuando el pasado 11 de diciembre,  la ministra de Hacienda Pública, Natalia Zabala Chacur, declaró en relación a la posibilidad de otorgar un plus al personal que depende del Estado provincial que “Será una decisión de las próximas horas ver si hay o no”, ya sabía la respuesta. En las arcas públicas no había posibilidades de realizar una erogación extra de $632.000.000 para poder dar respuestas, como se venía haciendo cada año, al esperado bono extra de fin de año       

“Dijimos que íbamos a esperar que la Nación se pronunciara acerca del bono de fin de año, pero el Gobierno Nacional ha dicho que no, a todas las provincias, así que nos vamos a pronunciar nosotros… Toda la administración pública tendrá un bono de $7.500: $2.500 en diciembre, $2.500 en enero y $2.500 en febrero.”  Las palabras del gobernador de la provincia de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, pronunciadas el 1 de diciembre de 2016 en una cena partidaria realizada en Juana Koslay, no se volvieron a repetir sobre el final del 2017 ni en el amanecer del nuevo año.

El bono anunciado en aquel entonces alcanzaba, aproximadamente, a 24.000 empleados públicos. Los beneficiarios de inclusión social y pasantías, cerca de 8.000 ciudadanos, accedieron en la navidad del 2016 y el verano del 2017, a un beneficio de $3.750.

Esta vez la espera hasta el final fue en vano. Por primera vez en casi una década, los estatales puntanos no tuvieron su bono de fin de año. Los motivos deben buscarse en el estado de las arcas provinciales y el abrupto cambio que sufrió la planta de empleados públicos y beneficiarios sociales, en menos de 12 meses.

Los agentes de la administración pública crecieron durante el 2017 en un 17%, ascendiendo en la actualidad a más de 28.000 empleados. Por su parte, la masa de ciudadanos que perciben beneficios sociales creció en un 1.000%, pasando de 8.000 a más de 80.000.

Con los cambios producidos, los números para un bono de fin de año, se tornaron insostenibles. Si se actualizará el monto otorgado el año pasado con el índice inflacionario del 2017, estimada en un 24%, los empleados públicos provinciales deberían haber percibido un bono de $9.300 (7.500 + 24%), por su parte los beneficiarios sociales, deberían haber percibido, cada uno de ellos, $4.650.

Las arcas provinciales deberían haber desembolsado para pagar un bono de fin de año, que mantenga el mismo poder adquisitivo del 2016, un monto aproximado de $260.000.000 para los empleados públicos y de $372.000.000 para cubrir a todos los beneficiarios de planes sociales.

Esta vez en San Luis los bono de fin de año se siguieron por televisión. Pasaron las elecciones, desaparecieron las urgencias… para unos pocos