POR ConstanceZimmer

El salame de la mentira

Adolfo Rodríguez Saá

Adolfo Rodríguez Saá se piensa que la gente es tonta. De un día para el otro entendió el uso de las redes sociales y ahora cree que subiendo fotos atemporales va a poder esconder sus viajes costosos, como el que hizo a Colombia para participar de una clínica dictada por el gurú espiritual "Jürgen Klaric".

 

La foto con la que querían ocultar el viaje. Salamin y queso en la mansión de Potrero de los Funes

Para esconder ese viaje ante la sociedad subió a sus redes sociales una imagen junto a su mujer Gisella “80 palos” Vartalitys, en la que se los ve tomando mate con queso y salamines, ambos visiblemente sin tocar ya que ni le habían sacado el pellejo a los embutidos.

La verdad es que no estaba en su mansión de Potrero de los Funes, sino participando de un encuentro de neuromarketing, donde le enseñaron aspectos ligados a la metafísica y le dieron herramientas para enfrentar el desánimo que le genera ser legislador de una provincia que según su hermano Alberto, se encuentra al borde del default.

Mientras, Adolfo meditaba y realizaba ejercicios de relajación junto a un grupo de selectos empresarios de diversas partes del mundo, sin pensar en los aproximadamente 20 mil dólares que le costó el curso, en San Luis la ciudadanía veía la foto de los salamines que le gustan a Adolfo y a su señora esposa.

Adolfo y una de las imágenes que circularon en internet junto al gurú

Se tapó la cara con la gorra para que no lo vean, pero ya era tarde

Adolfo intentando saltar junto al resto del grupo