POR ConstanceZimmer

A pedido de Rodríguez Saá, el Senado avanzó en la derogación de la Beca al Mérito

Los prefieren ignorantes y dóciles

Restan horas para que el Gobierno logre el objetivo de dejar sin beneficio a los abanderados y escoltas que a partir de esta ayuda podían continuar estudiando carreras terciarias y universitarias. En vez de afianzar la educación, el gobierno de Alberto Rodríguez Saá frena políticas que repercuten positivamente en los jóvenes.

 

El Gobierno no quiere ayudar a los alumnos destacados a continuar sus estudios. Los prefiere brutos.

La derogación de la Beca al Mérito, una de las últimas políticas que le restaban destruir de la gestión anterior, obtuvo el respaldo de los legisladores del bloque Unidad Justicialista. Estamos a horas de dejar sin efecto una acción que repercutía directamente en el futuro de jóvenes promesas y de la educación en general.

Este miércoles, la Cámara de Senadores trató con despacho de la comisión de Educación, Ciencia y Técnica, el proyecto remitido por el Ejecutivo denominado “Beca Construyendo sueños”, medida que derogará la actual Beca al Mérito.

La media sanción se logró a partir del voto positivo de los senadores Mabel Leyes, Pablo Garro, Guedi Ortiz, Gloria Petrino y Ariel Rosendo. Todos votaron para frenar el conocimiento y el crecimiento de jóvenes.

La nueva ley elimina el objetivo de la iniciativa elaborada en 2013 durante la gestión de Claudio Poggi tras una ronda de contactos con alumnos de todas las escuelas secundarias. Si bien desde el Frente Unidad Justicialista sostienen que se trata de “una modificación”, en la letra se corta el eje central de la Ley Nº II-0860-2013.

Por entonces, los tres primeros promedios de cada institución podían acceder al beneficio como un mérito al desempeño académico. La medida además, buscaba “igualar a todos los estudiantes de San Luis” sin diferencias entre escuelas de parajes o localidades pequeñas, con las del centro de la capital.

Con el proyecto de derogación la valoración al mérito queda sin efecto, siendo el principal requisito para convertirse en beneficiario “la condición socioeconómica”.

La nueva propuesta obliga a los estudiantes que deseen alcanzar el beneficio a “inscribirse personalmente conforme a los requisitos y plazos”. El “contraproyecto” que está a un paso de ser ley, se aplicará sobre las promociones de egresados 2018.

Ahora resta que el proyecto siga su curso en la Cámara de Diputados, donde también y a pedido  expreso del Gobernador se votará para eliminar el proyecto definitivamente.