POR ConstanceZimmer

DESCARTABLES

Gestión Alberto Rodríguez Saá

Desde hace unos días, el gobierno de Alberto y Adolfo Rodríguez Saá elimina miles de planes sociales, becas y contratos que ellos mismos generaron para conseguir sufragios en las elecciones pasadas. Consiguieron lo que querían y ahora los DESCARTAN. ¿Harán lo mismo con los cientos de funcionarios de la Secretaría de la Juventud que cobran abultados sueldos, o los seguirán manteniendo como aplaudidores de actos?.

 

Becarios en Terrazas del Portezuelo esperando una solución que nunca llegó.

 

La primera noticia sobre despidos de personal se conoció hace aproximadamente dos semanas cuando se supo que en la Universidad de La Punta habían rescindido contratos a unas 50 personas.

Luego, más cercano a esta fecha comenzaron a eliminarse las becas sociales que entregaron a millones de jóvenes de toda la provincia. Muchos de ellos se autoconvocaron en Terrazas del Portezuelo para pedir explicaciones. Obviamente nadie los dejó pasar.

La realidad indica que Alberto Rodríguez Saá y su hermano Adolfo dejaron nuevamente en claro como se burlan y utilizan la necesidad de la gente para sus beneficios electoralistas propios y nada más que eso. Otra vez, estas personas, que ellos mismos denominan puertas adentro como “descartables”, deberán resignarse a esperar hasta que en el 2019 los vuelvan a convocar con algún nuevo artilugio y la necesidad de votos a favor.

Bertín uno de los funcionarios "aplaudidores" de la Secretaría de la Juventud de Alberto Rodríguez Saá 

Los becarios de “Soñando Junto a Vos”, que dirige la Secretaría de la Juventud, o más como conocidos como los “desatornillados de Alberto”, se reunieron en Terrazas el viernes pasado para pedir explicaciones ya que les habían dicho que continuarían cobrando las becas, pero de un día para otro y luego de la orden del Gobernador, les dieron la baja.

Son alrededor de 13.500 los jóvenes que dejarán de percibir $7.500 pesos mensuales y los más insólito es que ahora desde el Estado dicen que “ya se cumplió un año y ahora ellos deberán seguir trabajando desde la experiencia, con los conocimientos adquiridos y los contactos”, dijo Fernando Bertín, uno de los jóvenes “desatornillados” de Alberto, a quien enviaron hasta la guardia de Terrazas a “poner la cara”.  Escondido detrás de unas gafas negras, el pseudo funcionario de la Secretaría de la Juventud se limitó a repetir segundo a segundo lo que le hicieron grabar. “Las becas eran por un año y ahora queremos que ellos puedan crecer solos”, resumió.

¿Y en la ULP?

En la Universidad de La Punta, el clima no es el mejor. El pasado 19 de julio, muchos trabajadores se desayunaron con la información que ya no pertenecían a los equipos de trabajo y que debían retirar sus pertenencias y retirarse del lugar ya que estaban despedidos.

Ni bien asumió la nueva rectora, Alicia Bañuelos comenzó una intensa campaña de persecución interna que derivó en estos despidos. No hubo contemplaciones, Bañuelos seguramente en los próximos días comenzará a contratar a sus allegados, colaboradores y amigos, pero para eso necesitaba “espacio”.

Bañuelos, reconocida a través de los años por venderle al Gobernador “ideas y aplicaciones revolucionarias” en materia de tecnología, ni bien se sentó en el sillón del rectorado, firmó la Resolución Rectoral Nº 59, y dejó en la calle a 50 trabajadores, de los cuales la mayoría cumplían funciones allí hace 5 o 10 años.

“Hace 2 años nos dejaron sin movilidad, yo lo seguí haciendo con mi auto modelo 2002, los gastos corrían por mi cuenta. Ver la alegría de los chicos cuando llegábamos a arreglarles sus computadoras era maravilloso. El gobernador habla de sueños puntanos en los parajes, nosotros los recorríamos todos los días arreglando las computadoras, hoy nos deja sin trabajo” afirmó Luis, uno de los despedidos de la ULP.

Fotos: Radio Nacional San Luis