POR ConstanceZimmer

Con Portela en Israel crece el malestar dentro de la fuerza policial

Policía en crisis

El jefe de la Policía de San Luis se encuentra en Israel, mientras tanto en San Luis el Ministerio de Seguridad intentó hasta último momento “tapar” el viaje. Portela, nuevamente “ninguneó” a Claudio Lattini al dejar a otra persona a cargo de la policía. Crece el malestar y la desconfianza dentro de la fuerza policial.

El joven jefe de la Policía de San Luis no deja de sorprender a propios y extraños con sus acciones y actitudes. Ni bien asumió se encargó de realizar cambios que no han sido positivos. El delito crece día a día, la venta de drogas es constante y los operativos no son constantes.

Fuentes internas de la Policía Provincial remarcan que el “jefe” tiene un profundo desprecio y envidia hacia una de las personas más reconocidas de la fuerza, el subjefe Claudio Latini. Esta actitud quedó demostrada con este viaje ya que dejó a cargo de la Policía al jefe del Departamento Judiciales, Pablo

 

¿A que se fueron a Israel?

Portela viajó a Tel Aviv, Israel junto al comisario mayor Alejandro Gómez, la jefa del Mapa del Delito, oficial Claudia Soria y el auxiliar Albino Rodríguez. El viaje, de acuerdo a lo informado por el Ministerio de Seguridad a través de la Agencia de Noticias, tiene como objetivo sumar conocimientos en materia de ciberseguridad. La Conferencia a la que asisten se denomina “Israel HLS & Cyber 2018”.

San Luis desde que asumió Alberto Rodríguez Saá dejó de contar con un verdadero mapa del delito y la realidad se percibe con un aumento notable en robos de motos, autos y en comercios y domicilios.

De acuerdo a lo informado oficialmente “La delegación puntana se reunirá con líderes del sector y autoridades, una gran oportunidad para que puedan tener una visión actualizada acerca de las últimas tendencias y soluciones tecnológicas en el área, protección de datos y continuidad de los sistemas informáticos”.

Seguramente el regreso de Portela pondrá en la escena a Alicia Bañuelos, experta en crear aplicaciones que no son utilizadas por la ciudadanía y que solo sirven para presentarse en países extranjeros a recibir premios de herramientas tecnológicas que prometen mucho, pero nadie usa.