POR TawnyCypress

A LA BUENA DE DIOS

Inseguros

 

Cuando asumió Fabricio Portela como Jefe de la Policía de la provincia de San Luis la primera medida que tomó fue desarmar la oficina de Relaciones Policiales.

Después de doce años de cumplir la función de vocero policial, a Carlos Pereyra “se lo sacaron de encima” con una formula tan repetida como elegante, lo nombraron director de la Escuela Superior de Policía del Instituto Superior de Seguridad Pública “Coronel Juan Pascual Pringles”.

Para quien, hasta antes de llegar a la máxima jerarquía policial se desempeñaba como custodio del gobernador, el razonamiento era sencillo. Haciendo desaparecer a quien comunicaba los hechos de inseguridad, desaparecía la inseguridad. El tiempo le demostraría a Portela que su problema no era el vocero, su problema es la realidad.

En los últimos días se conocieron hechos de inseguridad que afectaron a los pasajeros de Transpuntano, donde a riesgo de su integridad, el chofer de una unidad decidió dejar encerradas en su colectivo a tres mecheras que habían robado a parte del pasaje. El viernes pasado, una mujer de 54 años sufrió heridas de arma blanca cuando unos delincuentes le robaron su bicicleta en la esquina de Aristóbulo del Valle y Los Inmigrantes.

La semana que finalizó también tuvo como protagonista a Emanuel Azcurra. Durante la noche del miércoles vivió una pesadilla cuando dos delincuentes armados entraron a robarle a su local ubicado en la esquina de La Pampa y Capitán Luciano Guadagnini.

En Merlo se conocieron hechos de inseguridad que dan cuenta de vehículos que son violentados a plena luz del día para robarles las pertenencias que tienen en su interior. En Villa Mercedes a los hechos de inseguridad habituales, los vecinos del barrio Kilómetro 4 están preocupados por una creciente ola de inseguridad que, según denuncian, ha estallado en las últimas semanas. Los hechos sucederían en el único acceso al barrio, que es más de un kilómetro de calles sin luz y rodeadas de pastizales. 

En las localidades más pequeñas, sus ciudadanos no corren mejor suerte. Hace pocos días se conoció la preocupación de los vecinos de San Jeronimo por el flagelo de la droga. El tema se agrava ante el planteo que realizan. “Lamentablemente el pueblo y la Policía saben quiénes llevan y comercializan la droga y los efectivos, en algunos casos, no pueden o no quieren actuar” expresó un vecino días atrás en una nota por Radio La Bomba de Villa Mercedes.

En el otro país que se le intenta presentar a quienes no viven en la provincia, empieza a visualizarse síntomas de ciudadanos que están Hartos de estar hartos y han comenzado a organizarse por su propia cuenta, ante la ausencia del estado.

Los comerciantes de la ciudad de San Luis comenzaron a reunirse para exigir respuestas ante la ola de robos e inseguridad que viven en sus negocios. La zona céntrica de la capital provincial aparece como zona liberada, donde los robos están a la orden del día y ante la proximidad de las fiestas, el sector comercial exige la presencia policial que hasta el momento, es inexistente.

“La situación se está tornando más peligrosa para todos y es en definitiva el principal miedo que tienen” expresó el presidente de la Camara de Comercio, Vito Carmosino, al finalizar una reunión de comerciantes autoconvocados que se produjo en la siesta del jueves en un bar del centro puntano.

En declaraciones realizadas al portal elchorrillero.com, Carmosino dijo que mantuvieron una reunión con el jefe de la Policía, Fabricio Portela, para solicitarle “mayor presencia policial” y que además exista un control más riguroso en los puestos limítrofes. En las declaraciones formuladas a la prensa, recordó que sigue pendiente una audiencia con el ministro de Seguridad, Diego González, que aún espera respuesta “No nos podemos dormir porque los que están al acecho de cometer los ilícitos se están preparando, por eso es la preocupación de saber cómo se está ocupando la Policía en brindarnos toda la seguridad que merecemos”.

Luego de una caminata por la Avenida Juan Gilberto Funes, el senador nacional Claudio Poggi transmitió las principales preocupaciones que le transmitieron los comerciantes de la zona. “La inseguridad es unos de los flagelos que está padeciendo San Luis como nunca, y lo vinculo directamente con la droga”

Resaltó en dialogo con la prensa que “hay una zona liberada para la droga” en San Luis, y que cuando recorre los barrios periféricos o diferentes pueblos se puede ver la consecuencia directa de eso: “Nuestros jóvenes se nos están enfermando, son víctimas de eso. Hay vendedores de droga y se ha multiplicado el ingreso a la provincia. Tenemos que luchar contra los vendedores de drogas.”

El incremento del consumo de drogas en cada punto de la provincia se observa a simple vista, pero carece de datos estadísticos. El gobierno de Alberto Rodríguez Saá no posee ningún programa, sub programa o Área que se ocupe del tema, el departamento de lucha contra las drogas de la policía provincial, fue desarmado y no cuenta con recursos y el estado sanluiseño no trabaja en coordinación con el Sedronar, careciendo de la posibilidad de instrumentar acciones para combatir el flagelo.

La droga se pasea por las calles de San Luis sin planes, programas o acciones que permitan combatirla.

Desde que asumió Alberto Rodríguez Saá las estadísticas del propio gobierno sanluiseño y de los organismos nacionales que se encargan de las mediciones de la evolución del empleo en el sector privado, indican que por cada puesto de trabajo que se perdió en cualquier punto de la República Argentina, en la provincia de San Luis se perdieron Cinco. Junto a Santa Cruz, son los estados provinciales que encabezan el ranking de la pérdida de puestos laborales.

La inexistencia de políticas públicas destinadas a la industria y el cambio de estrategia del gobernador, abandonando la obra pública para reemplazarla por el despilfarro de planes sociales, llevó a una enorme masa de la población que tenía ingresos por encima de la línea de la pobreza a ubicarse por debajo de la línea de la indigencia

Hace pocos días el Jefe de la Policía, Fabricio Portela, junto al ministro de Seguridad, Diego Gonzalez y la rectora de la ULP, Alicia Bañuelos, entregaron tablets a los policías puntanos. “La tableta les va a permitir tener información en cualquier lugar en el que se encuentren, ya que funcionan con wifi, y tienen un chip, 2G, 3G y 4G. Además, cuentan con una serie de aplicaciones que, dependiendo del permiso que se tenga sobre ellas, podrán acceder a distintos grados de información”, explicó la rectora ante los medios en el momento de la entrega.

Mientras Bañuelos sigue haciendo negocios con la entrega de tabletas electrónicas y dando charlas en el exterior sobre las supuestas comisarias virtuales, la realidad les golpea en la cara a los puntanos, en especial, a su policía.

De los  3.658 efectivos que recorren las calles,  1.735 (47%) del total de esos hombres y mujeres que integran la fuerza, son auxiliares de policías. Tuvieron solo 6 meses de formación. Según un informa del diputado Juan Manuel Rigau, solo poseen 160 móviles (contando los que pertenecen a bomberos oficiales) para recorrer la provincia y 85 motos. Menos del 10% pueden tener acceso a un chaleco antibalas.

Mientras se intenta contar la historia de San Luis como la de otro país, mientras se sigan dilapidando los fondos públicos en obras innecesarias y no haya políticas públicas destinadas a combatir la inseguridad, el flagelo de la droga y la falta de empleo, San Luis será otro país, pero ninguno de esos países con los que soñamos ser.