POR ConstanceZimmer

Villa de la Quebrada y la interminable problemática del agua

Gestión Stella Maris Lobos

La intendenta Stella Maris Lobos nunca pudo y nunca podrá cumplir con esa trillada promesa de dar solución a la problemática del agua. Los vecinos de la villa viven un verdadero calvario y no nos referimos al calvario que utilizan los promesantes del Santo, sino al sacrificio diario de vivir sin agua. La Villa de la Quebrada se está secando, literalmente, y la intendenta en el epílogo de su gestión solo se preocupa por su futuro y ya prácticamente no da la cara.

Los vecinos le piden más compromiso. Se la imaginan así, sentada en el sillón, sin hacer nada por el pueblo.

“El 1,2 y 3 de Mayo anda (Maris Lobos), caminando con una sonrisa de oreja a oreja. Claro, recauda lindo en esos días, pero no es capaz de invertir ese dinero en el pueblo. De qué sirve tener una fuente en el ingreso si no hay agua nunca”, nos dijo Mario, uno de los vecinos que por miedo a represalias de ella y de sus hijos no quiso dar su apellido.

Pero eso no es todo. El vecino y otros más dan cuenta de realidades que solo ellos saben y que no llegan a los oídos del Gobierno ni de los medios. Por ejemplo, hace ya un año que se cayó por una tormenta el cartel que indicaba el ingreso a la Villa. “Nunca lo volvieron a colocar. Somos un pueblo sin nombre, sin identidad. A la intendenta solo le preocupa recaudar para su bien personal y para seguir construyéndose la casa que tiene en Potrero de los Funes”, dice Sandra, otra de las vecinas.

En la localidad se corta el agua a las 9 de la noche y durante el día es solo un “hilito” que no alcanza para subir el agua a los tanques domiciliarios. Para colmo, las lluvias parecen pasar de largo o frenarse en El Suyuque.

Además, de la falta de agua el olor a basura podrida ya se ha convertido en una característica más de la localidad. Sucede que el camión recolector se rompe constantemente. El último arreglo costó 50 mil pesos pero no quedó bien, por lo tanto no es constante la recolección domiciliaria.

La Intendenta predica en los últimos meses su respaldo al actual senador nacional, Adolfo Rodríguez Saá, acción que le ha cerrado las puertas al actual gobierno que conduce, Alberto, de todos modos, los vecinos se quejan de su falta de carácter para luchar por las obras que se necesitan para solucionar de una vez por todas la problemática del agua.

“Ya no somos un pueblito chiquito, hay muchos más habitantes que han comprado por acá cerca. Si esto sigue así vamos a terminar enfermos. Nos hace falta agua potable, pero potable de verdad”, puntualizó Andrea una de las nuevas moradoras de la Villa de la Quebrada, el pueblo de la fe, que ya perdió la fe por su intendenta.