POR ConstanceZimmer

Al intendente de La Carolina lo mordió una araña venenosa

Salud

Lo que parecía algo sin importancia se convirtió con el paso de las horas en algo preocupante. El intendente, Alberto Ferraro fue mordido por la araña “del rincón” (Loxosceles), una especie venenosa que puede causar daños importantes en la salud de una persona, en incluso la muerte.

 

El intendente se encontraba durmiendo en su vivienda cuando despertó producto del dolor que le produjo la mordedura. De inmediato se percató que era una araña pero le restó importancia. Con  el paso de las horas comenzaron a presentarse las molestias: inflamación, dolores, nauseas y fiebre.

Fue atendido por personal médico y comenzó el tratamiento adecuado para contrarrestar los efectos del fuerte veneno del arácnido.

Las arañas de rincón suelen estar presentes en casi todas las viviendas, urbanas como rurales y su mordedura puede generar lesiones de gravedad, tanto cutáneas como a distintos órganos del cuerpo, incluso producir la muerte.

La denominada araña del rincón, cuyo nombre genérico es loxosceles laeta, vive y convive con los seres humanos en viviendas particulares. Sus lugares elegidos son los rincones de la casa, techos, detrás de cuadros, bajo las escaleras o debajo de los muebles.

Cómo identificarla

Su tamaño es pequeño, su cuerpo mide aproximadamente un centímetro y sus patas un centímetro y medio. El diámetro total de un ejemplar adulto (con sus patas extendidas) puede alcanzar entre 4 y 5 centímetros.

Su cuerpo es de color pardo (entre gis y café) y tiene forma de violín. Sus patas son café claro y tiene solamente tres pares de ojos.

Es un arácnido huidizo y de hábitos nocturnos. No le agrada la luz por lo que suele habitar en ambientes oscuros, y de allí viene su nombre.

Con frecuencia elige rincones, entretechos, partes traseras de muebles adosados a muros, montones de ropa y cualquier lugar que le resulte un ambiente oscuro y tranquilo.

No es agresiva, pero si se siente en peligro, por ejemplo, al tocarla o aplastarla, se defiende mordiendo e inyectando veneno.

Su mordedura produce una brusca sensación punzante en la piel y un profundo dolor desde el primer momento, seguida de una hinchazón en la zona afectada.

La piel que rodea la mordedura se transforma en una placa roja con un centro de color violáceo que generalmente aparece en el centro una ampolla con contenido hemorrágico.

Fuente: La Posta de San Luis