POR TawnyCypress

La inseguridad asecha a los comerciantes

Microcentro

El gran incremento de hechos delictivos que sufren los comerciantes de San Luis preocupa cada vez más. Deben organizarse entre ellos para cuidarse. La presencia policial no es suficiente.

 

Hace unos días, el Jefe de la Policía, Fabricio Portela, recorrió el microcentro de la ciudad junto al Presidente de la Cámara de Comercio de San Luis, Eduardo Vito Carmosino. Posaron para las cámaras, dieron entrevista a los medios, y demostraron que ambos viven una realidad diferente a las que tienen que soportar los pequeños empresarios del centro puntano.

Por un lado, Portela manifestó que "la inseguridad es culpa de las redes sociales". Y por otro lado, Carmosino dijo que los comerciantes notaban que había más presencia policial y que ahora debían ocuparse de cuidar sus pertenencias.

Parecería que ambos viven en mundos alejados de lo real y no tienen ni idea de lo sufren no sólo los comerciantes, sino los muchos vecinos de la ciudad de San Luis. 

La seguridad está atravesando uno de los momentos más críticos. Los comercios son un blanco importante de la delincuencia, pero no sólo hay comercios en el centro de la ciudad. Los robos ocurren también fuera de las cuatro avenidas principales. Por ello, la preocupación es permanente.

Según el Jefe de Policía, las redes sociales “inflan” lo que realmente sucede en las calles, barrios y ciudades de la Provincia. Portela sostiene que la fuerza asiste a los ciudadanos “todo el tiempo, todo el día”, y afirma que los operativos permiten controlar a cualquier persona que intente delinquir.

Mientras tanto, el centro dejó de ser seguro. Los comerciantes se organizan entre ellos para cuidarse o para alertarse de situaciones irregulares o sospechosas. 

En las últimas semanas, los robos han afectado a comercios, a particulares, a clubes de futbol, a escuelas y hasta comedores solidarios. Uno de los últimos robos a mano armada, fue el que sufrió el maxikiosco ubicado al frente del Comedor Universitario. El local está emplazado en calle Rivadavia entre Lavalle y Bolívar, a dos cuadras de la plaza principal de la ciudad.

Otro hecho muy violento ocurrió en el kiosco “24 de la 25″, que se encuentra en Rivadavia, entre Tomás Jofré y avenida España. Pese a que el local solo atendía por una ventana, por el horario, el ladrón atravesó la puerta de vidrio y con un cuchillo carnicero se hizo de toda la plata que había en la caja. Una filmadora grabó cómo el ladrón amenazó con cortar al empleado en varios momentos.

Como los casos anteriormente citados, hay cientos. En el centro y en los barrios. Las autoridades de Seguridad, miran para otro lado y no quieren reconocer el problema. Desvían el foco del asunto, culpando a las redes sociales. Las comisarías no cuentan con móviles, ni personal. La institución tampoco cuenta con estadisticas ni con herramientas para combatir el delito. Mucho menos con un plan concreto para hacerlo.