POR ConstanceZimmer

“Mi padre…un hombre al que “dieron” por muerto…”

Salud en crisis

Una vecina de Villa Mercedes denunció públicamente a personal médico del Hospital de Villa Mercedes por “abandono de persona”. A través de una carta pública relató lo sucedido días atrás cuando le negaron una transfusión de sangre a su padre y debió ser trasladado a una clínica privada. “No tiene sentido hacerle una transfusión a su padre, es como colocarle un paño frío en la frente”, le dijeron en el hospital público.

 

El hecho ocurrió el pasado 1 de abril cuando desde el Hospital de Buena Esperanza realizan una derivación al Hospital de Villa Mercedes para que se realice una transfusión de sangre a un paciente de 85 años.

De acuerdo al relato, al llegar al nosocomio un profesional médico de apellido Mugnaini se negó a realizar la transfusión, acción que había sido acordada entre los directores de ambos hospitales. Ante esto, se decidió llevarlo a una clínica privada donde le salvaron la vida.  

La carta textual

“Han pasado algunos días desde que éste hecho relatado será de conocimiento público, necesité serenarme… incluso “perdonar” porque considero que todas las situaciones de la vida me engrandecen y hacen mejor ser humano, en contraposición a la actitud de una médica del Hospital de la ciudad de Villa Mercedes-San Luis, quien consideró <<…no tiene sentido hacerle una transfusión a su padre, es como colocarle un paño frío en la frente>> (esto entre otras barbaridades, que podríamos decir, incurren en abandono de persona) LA VIDA DE LAS PERSONAS EN “MANOS” DE PROFESIONALES QUE NO TIENEN UN CÉNTIMO DE HUMANIDAD, que increíblemente habiendo elegido una profesión en la que deben salvar vidas, poniendo todos sus conocimientos al servicio de la ciencia, optan por abandonar al paciente de manera vil y cruel, dejándolo a merced de su vulnerabilidad, tampoco considerando a la familia que entrega en sus manos al /los seres más amados…en fin, cuánto dolor y desazón experimentaron mi hermano y mi sobrino el día lunes 1° de abril, ante las palabras de una persona de apellido Mugnaini, que supongo tiene el título que avala sus estudios en medicina…cuando a mi padre, derivado desde el Hospital de Buena Esperanza para una transfusión de sangre (todavía no entiendo porqué, éste tipo de prácticas-ni lo entenderé jamás-no se realizan de manera corriente en cualquier hospital de la Pcia de San Luis…falta de recursos humanos? falta de tecnología ES INADMISIBLE QUE EN LOS AÑOS QUE CORREN, ESTO NO SE REALICE)

Siguiendo con mi relato, debo aclarar que mi padre fue derivado a dicho Hospital habiendo acordado de manera previa, entre ambos Directores de los nosocomios, su traslado, incluso en la ambulancia que lo trasladaron fue un médico acompañándolo.

Ya no me causa indignación la situación, porque soy una persona que busca tener el alma limpia, sin rencores, pero si me promueve el sentido de justicia que me caracteriza, mi padre hoy está vivo, en plena recuperación, próximo a cumplir 85 años…no sé cuando tiempo de vida le queda, eso solo Dios lo sabe (aunque en mi fuero más íntimo, se que todavía tiene mucho tiempo para que nos miremos… desde ese azul profundo y precioso del color de sus ojos, que lo caracteriza, tiempo para conversar…para que sigamos teniendo esos diálogos a veces sarcásticos que nos caracterizan a los dos, para seguir hablando por teléfono a la distancia y escuchar su reclamo de “porque me fui tan lejos” )En definitiva, ésto es dentro de nuestra intimidad, pero supongo que no difiere de la relación de tantos padres e hijos, que tienen mucho amor para darse y que NADIE TIENE EL DERECHO DE DECIDIR HASTA CUANDO ELLO OCURRIRÁ, SINO DIOS.

Evidentemente y gracias a Dios, no todos somos iguales (soy profesional de la salud) y no actuamos igual-con dolor lo digo-pero me sorprende que las autoridades de salud de la Pcia de San Luis, no hagan evaluaciones psíquicas a sus profesionales que ocupan espacios de DEBER, donde tienen que sanar y contener a seres humanos, quienes deberían cumplir los principios de la Bioética, sobre manera el PRINCIPIO DE LA MALEFICIENCIA, QUE SE BASA EN TRATAR DE NO AGRAVAR EL PROBLEMA…

Apelo a las autoridades de Salud de la pcia, para que esto no siga ocurriendo, nosotros pudimos salvarle la vida a mi padre, aunando esfuerzos y reuniendo-como familia-recursos económicos, y a la medianoche de ese día fatídico, lo trasladamos a un centro privado. Pero volviendo a “mi sentido de justicia” ¿qué ocurre con los enfermos que no pueden reunir recursos? Mi sentido común me lleva a pensar en una triste realidad…se mueren… Por qué en el Hospital de Buena Esperanza no se realizan partos? Por qué no se cuenta con los recursos para ello? Apelo a la sensibilidad de las autoridades provinciales, y aprovecho la ocasión para agradecer de manera personal a dos seres de luz, enfermeros del Hospital de Buena Esperanza, increíbles personas, que en su tiempo libre asisten al domicilio donde viven mis padres, para contenerlos…mimarlos, cuidarlos como si fuesen su padres, no teniendo la obligación de hacerlo, solo porque tienen compromiso con su profesión y evidentemente aman y respetan lo que hacen. GRACIAS GRACIAS GRACIAS Andrea y Manolo-también “me sostienen” a miles de km.

Deseo que éstas palabras lleguen a las autoridades de Salud de la Pcia, que tomen cartas en el asunto, que escuchen los reclamos, que atiendan a los ciudadanos, que la salud de la población es Política de Estado, que no sea un tema pendiente, que arbitren los medios para que quienes estén con cargos en salud, sean comprometidos, responsables en su trabajo. Que no tengamos que decir “las personas mueren de sistema”

Por último diré que: DECIR CURA…SANA, y SACAR ES CATÁRTICO, y que ante tantos enfermos que no pueden poner la voz para exigir y reclamar, la pongamos como ciudadanos. TODOS DEBEMOS EXIGIR UNA MEJOR SALUD, PORQUE NOS LA MERECEMOS. Gracias por leer…gracias por compartir (como público) si adhieren a mis palabras, y no los amilana "el miedo"

María Gabriela Fadón

DNI N°14.023.142