POR TawnyCypress

Sin plan, ni estrategias, ni políticas pensadas

Trabajo

Hace unos días el Gobierno de la Provincia, lanzó el Programa Trabajo por San Luis y dejó en claro que el objetivo es que los trabajadores de los planes solidarios salgan a buscar trabajo. A su vez, Federico Berardo, el ministro a cargo del área reconoció públicamente que en estos tiempos, es lógico que "las empresas no estén pensando en tomar gente".

 

El Programa Trabajo por San Luis tiene como objetivo  que cada beneficiario del Plan Solidario (Plan de Inclusión Social) encuentre un trabajo mejor y las empresas accedan a beneficios económicos e impositivos. Sin embargo, no existe mucha claridad sobre la manera que tendrán los trabajadores para acceder a ese puesto de trabajo que el Estado pretende que consigan. 

Durante una entrevista realizada por el periodista Mario Otero, en Radio Universidad, el Ministro de Desarrollo Social fue contundente al expresar que son conscientes de la realidad que vive el país y reconoció que "quizás hoy no son tiempos que las empresas estén pensando en la incorporación de gente".

El Plan de Inclusión Social fue creado por Alberto Rodríguez Saá, al inicio de su primera gestión, y se convirtió en el caballito de batalla del gobernador puntano. Pero si bien, se dijo que se trataba de una ayuda social hasta que todos los beneficiarios encontraran un trabajo mejor, el Gobierno usó políticamente el programa para mantener de rehenes a miles de ciudadanos con claras necesidades de trabajo. Los usó para sus actos políticos, como escudos, durante protestas sociales, como aplaudidores en lanzamientos importantes y dejó de lado muchas veces la necesidad y la dignidad de esas personas que confiaron en el Estado y estuvieron dispuestos a soportar persecusiones y atropellos en miles de oportunidades para no quedarse en la calle nuevamente.

El Gobernador se atrevió a usar el Plan para enfrentar a los puntanos, cuando llamó a una consulta popular para que la gente expresara Si o No  sobre la continuidad del programa social. Quien podría oponerse a que cientos de desocupados recibieran asistencia del Estado, mientras encontraba un trabajo mejor?. La consulta popular de aquel 22 de agosto de 2004 pasó y quedó en el olvido como otra de las tantas cosas innecesarias e inútiles que nos costaron varios millones de pesos.

Sin embargo ese trabajo mejor, al que aspiraron miles de ciudadanos fue quedando atrás. Hoy, el Gobierno de la Provincia, quiere que esos beneficiarios, salgan a buscar un trabajo, pero no ha generado ni estrategias ni políticas claras para hacerlo.

"El plan de inclusión se pensó como una alternativa o ayuda social hasta que se consiga algo mejor y que hay un compromiso tácito donde todos los beneficiarios del plan estén buscando trabajo", dijo Berardo durante la entrevista de este miércoles en el Programa Nada Secreto.

En ese sentido, el funcionario aseguró que el Programa que lanzó Rodríguez Saá. "No le genera grandes costos al gobierno" y dijo que esto "es una incitativa que viene a sumar para que 10, 20 o 40 beneficiarios se sumen y que pasen a tener un salario mas importante, si se logra la tarea estará cumplida".

El pasado 8 de abril, Claudio Poggi anunció, luego de un trabajo que llevó más de seis meses, que en caso de ser electo gobernador de San Luis, pondrá en marcha un plan que promoverá la generación de 50 mil puestos de trabajo genuino y la mejora laboral de los trabajadores del Plan de Inclusión Social a partir de la creación de una “Red de Contención”, que se respalda en la Ley de Garantía, que ya tiene media sanción en Diputados y que tiene como objetivo proteger a los beneficiarios del Plan de Inclusión.

Casi 15 días después, Alberto Rodríguez Saá, copia la idea y lanza un Programa que deja más dudas que certezas y que no plantea ningun tipo de estrategia ni política tendiente a cumplir el objetivo que pregona.

"Es muy importante tratar de llegar a  la mayor cantidad de gente posible. No se tiene ningún límite. No tenemos una cantidad de personas cifradas en cantidad de expectativa, no hay limites", dijo el ministro Berardo y trató de explicar como podría implementarse. "Los primeros tres meses iniciales la empresa toma al beneficiario firma un convenio con nosotros. A partir de allí esos primeros tres meses el beneficiario sigue cobrando la remuneración del plan y lo único que cambia es que en las 4 horas que trabaja en la parcela pasa a cumplirla en la empresa, superada la instancia de capacitación, el beneficiario pasa a estar en blanco (reconociendo la precarización que viene sufriendo en empleado hace años), donde el vínculo ya es la empresa, los horarios y la metodología de trabajo lo establecerán los convenios de trabajo colectivo que tenga en el rubro".

Lo que tiene claro el Ministro es que en este momento "el sector empresarial no está en condiciones de dar mano de obra, algo que entendemos, pero el esfuerzo vale la pena", sostuvo poco convencido, por lo que queda claro que se trata de un programa bastante improvisado y electoralista, porque como expresaba Antoine de Saint-Exupéry... "Un objetivo sin un plan es solo un deseo".