POR ConstanceZimmer

Yo, el improvisado

Política

El candidato a la intendencia de San Luis de Alberto Rodríguez Saá, atraviesa por estos días una situación incómoda. Mientras el resto de los candidatos prepara sus planes de gobierno, Sergio Tamayo refuerza su campaña a partir de la realización de actos en los parques provinciales, donde solamente se muestra rodeado de funcionarios y personal de los planes sociales. Con un discurso limitado, sin proyectos, vacío de contenido, esquiva los debates televisivos y se refugia en las redes sociales y en los millonarios eventos que organizan entre Turismo y Cultura.

Sin planes, ni proyectos, ni ideas, Sergio Tamayo sufre ante cada entrevista en los medios. Su escaso conocimiento y liviandad política lo expone. Constantemente ubica a los vecinos en el lugar de los trabajadores del Plan de Inclusión y se autoconvence de eso. Observa a los barrios como parcelas y subestima la labor de los empleados de la Municipalidad Capitalina.

Si fuese por él, trasladaría las oficinas de atención del municipio al Parque de las Naciones, desde donde se muestra en campaña. En las últimas dos semanas, le exigieron que comience a recorrer los barrios, actividad que realiza con el acompañamiento de los beneficiarios de planes y en sectores donde ellos cumplen funciones a diario.

La precaridad de su discurso le juega en contra y escaso de proyectos, evita comparecer ante los demás candidatos. Esto es y fue el detonante para evitar cruzarse en el debate televisivo que realizarán los candidatos el próximo miércoles a las 21 en el programa “Modelo Político” que se emite por Carolina Cable Color.

A Tamayo le incomoda hablar de obra pública, transporte, tránsito, seguridad, servicios básicos. Ante cada cuestionamiento deja en claro sus limitaciones y solo refuerza su intención de contar con una ciudad “contenta”, y se limita a recordar su paso por Desarrollo Social y Parques.

Su gestión al frente del, ahora Ministerio de Turismo y Parques, lo deja en evidencia. Desde que se hizo cargo, logró en pocos meses terminar de corroer lo poquito y casi nada que se hacía en cuanto al desarrollo y fomento del turismo. Tanto él como su equipo de funcionarios están convencidos que han inventado el turismo.

Criticado por el sector turístico privado, criticado por los profesionales del turismo y empleados de esa cartera; solo se limitó a realizar festivales y fiestas en los parques provinciales; como si los turistas que quieren conocer las bellezas de San Luis van a optar por estos eventos.

Tamayo era la frutilla de postre que faltaba. Fiel al estilo de sus antecesores en el cargo, se encargó de dilapidar los recursos de este ministerio con fiestas que nada contribuyeron al crecimiento del Turismo y en las que una gran porcentaje de los asistentes eran beneficiarios de los planes sociales (que deben asistir obligatoriamente) y funcionarios de Gobierno.

 

El detrás de la sonrisa, “el Barcelona del Turismo”

El candidato de Alberto Rodríguez Saá apela a su carisma para acercarse a la gente, pero hay otro Sergio Tamayo detrás de esa imagen.  Cuando asumió el cargo de Ministro de Turismo y Parques, pidió especialmente mantener su despacho en el Parque de las Naciones. Desde allí, coordina las actividades junto a un equipo de funcionarios que mantuvo de Parques y que carecen de conocimientos en materia de turismo.

La relación con los técnicos de turismo y personal de turismo en general que cumple funciones en el edificio de Illía y Junín siempre fue “tirante”. Son pocas las veces que Tamayo  visita el edificio central. Lo hace para asistir a conferencias y en la última oportunidad fue para acusar y reprender a los empleados por no asistir a los eventos en los parques.  

Estas manifestaciones y otras más, le valieron tener que ausentarse del “brindis” del Día Internacional del Turismo, al que asistió su “Viceministro”, quien intentó poner paños fríos diciendo: “Somos el mejor equipo de turismo, somos el Barcelona del turismo de San Luis”, ante la mirada atónita de los presentes.